
Fachada
A los
pies de Sierra Cebollera cuna del Pico de Urbión y del nacimiento del Duero, enclavada en la falda de la Peña Calarizo se encuentra nuestra casa. 8.000 m2 repletos de Robles, Fresnos y Encinas. Frutales y jardines dan un toque de color mientras se disfruta de las espectaculares vistas.
Un majestuoso roble centenario da la bienvenida a LA CASA DEL QUERCUS.
Diseñada y decorada con mucho esmero por los propietarios “La Casa del Quercus” hace que tu estancia sea lo más agradable y confortable posible cuidando los detalles y ofreciendo alternativas de ocio y salud diferentes.
Armonizando espacios de piedra y madera, su interior nos ofrece distintos estilos que combinan sutilmente la esencia de lo antiguo con un equipamiento moderno.
Durante la degustación de comidas elaboradas con productos de la tierra y mucho mimo; podrás disfrutar de privilegiadas vistas.
Prueba nuestra típicas migas del pastor, deleita tu paladar con nuestras sabrosas carnes de la provincia, participa de nuestras jornadas gastronómicas, micológicas y déjate sumergir en un sinfín de sabores con nuestras tablas de jamón, chorizo, lomo, cecina de la propia tierra, quesos de oveja y cabra, patés….todo esto acompañado de un vino bañado por el Duero.
Salón |
Cocina |
Habitaciones |
Las habitaciones ofrecen alegres y acogedoras combinaciones de luz y color. Con un cómodo mobiliario, disponen de baño completo con ducha o bañera donde disfrutar del agua pura del río Razón, suelos de confortables madera, totalmente climatizadas.
Una de las habitaciones |
Baño completo en cada habitación |
Una de las habitaciones |
Podrás disfrutar de hermosos momentos donde el naranja, el azul y el rosa
dan pinceladas entre el verde de los árboles. Lugar donde despertar la sensibilidad y dejar volar el espíritu junto al pase majestuoso de águilas, buitres y pequeñas aves del entorno.
Ruta en bici |
Un precioso anochecer |
Vista nevada |
Desde nuestra casa podrás disfrutar de paisajes inolvidables … El ambiente, la luz y la tranquilidad son variables que perduran intactas el amparo de nuestro gran Quercus”. Grandes posibilidades para los amantes de la naturaleza en su estado salvaje. Tranquilidad, silencio solo roto en ocasiones por el berrido del ciervo o el canto de los pájaros.